19 ago. 2013

Siguiendo a un electrón

Los átomos son esas pequeñas partículas que componen la materia viva, todo lo que existe está formando por átomos. Los átomos son muy, pero que muy muy, pequeños, vamos invisibles al ojo humano (probablemente invisibles asta para una hormiga). Los átomos se componen de elementos incluso más pequeños, en el núcleo protones y neutrones, y dando vueltas alrededor de ellos, en la corteza, están los electrones, son los más pequeños de los mencionados (dicen que hay muchísimas más cosas, pero nos quedamos en lo básico). Hoy nos vamos a una clase atómica (y no porque sea genial, sino porque se estudian a los átomos). En esta clase fascinante sobre átomos descubrirás que el tamaño no importa tanto.

La clase no era una corriente, era una nave con un rallo menguante. “Seguidme todos a dentro” dijo el profesor. Una vez que todos estuvieron dentro activo los sistemas menguantes. Y comenzaron a reducirse hasta adquirís el tamaño de un electrón. 

“La clase de hoy se va a centrar en el estudio del electrón. Sacad los cuadernos y tomad nota. Dejad las preguntas para el final.”  Los alumnos sacaron en silencio sus cuadernos y bolígrafos.

“Comenzaremos por lo básico. ¿Quién puede decirme cómo influyen los electrones en la conducción del calor y la electricidad?, me seguís” Una alumna levanto la mano al final de la clase. “Si, señorita”

“En los enlaces metálicos, los electrones sobrantes de cada átomo que forma la red forma una nube de electrones. Esos electrones pueden moverse libremente por la red y son ellos con su movimiento, en el transporte de la electricidad, y su vibración, en el transporte del calor, los que hacen que existan materiales conductores.”

“Muy bien. Por eso se dice que si conoces el comportamiento subatómico puedes entender sus propiedades. Me seguís. ” Todos asintieron con la cabeza. “Ahora, ¿Quién me dice que es el efecto fotoeléctrico de los compuestos metálicos? Me seguís.”

Un chico de la primera fila levanta la mano y sin esperar al turno de palabra responde “El efecto fotoeléctrico, es el que se produce con la excitación, por la luz, de los electrones  más superficiales en un átomo. Estos absorben la energía y cuando la desprenden emiten luz y es lo que se conoce vulgarmente como brillo metálico.”

“Bien, pero la próxima vez espere a que le ceda la palabra. Me sigues.” dijo el profesor mientras el alumno asentía con la cabeza.

“Siguiente pregunta ¿Qué son los orbitales, que tipos hay y como son? Me seguís.” Nadie se movió, eso aun no lo habían explicado.“No lo sabéis, pues entonces no me seguís. Me seguís.”

Toda la clase estaba rígida, como una estatua. El profesor tenía fama de ser muy peligros si se enfadaba. Corría el rumor de que una vez lanzo al centro del átomo aun alumno que no sabía la respuesta. Pero seguro que solo son rumores, ¿no?

“Bueno esta cuestión la discutiremos mañana, y para entonces quiero que todo el mundo me traiga un trabajo de al menos treinta páginas sobre la pregunta que os he hecho. Y no repito la pregunta. Me seguís” Los alumnos intentaron recordar la pregunta, y no sabían si la tenían entera y fallar era peligroso.

“Bien, vamos a la última pregunta del día y después comenzamos con la parte practica de hoy. ¿Quién sabe que es el número de spin de un electrón, cuantas posibilidades hay y por qué?”

Todos empezaron a mirarse entre ellos con cara de desconcierto, alguien debía de ofrecerle una respuesta. Toda la responsabilidad y las miradas cayeron en él, el más listo de la clase, un chico alto, huesudo y demasiado tímido. No podía mas con la presión de las miradas de sus compañeros y levanto la mano temblando.

“Bueno, parece que alguien se digna a escucharme. Responda. Me seguís.”

“Bueno, el número de spin es uno de los cuatro número cuánticos. Es el que indica el sentido de giro del electrón en cada orbital. Solo hay dos posibilidades, +1/2 y -1/2. En cada orbital los electrones deben de tener spines opuestos.” Poco apoco le fue desapareciendo la voz.

“¿Eso es todo? Bueno podría ser aceptable, para un niño de preescolar. Primero has mencionado los orbitales, pero eres incapaz de responder a mi pregunta anterior, muy decepcionante o es que te burlas de mí. Segundo no has contestado a la pregunta completa. Te falta el por qué, ¿lo sabes?”

“No…  señor.” El profesor se estaba enfadando tanto que se le olvidaba incluso su habitual me seguís.

“Bien, vamos a olvidar que sois unos ineptos y unos incompetentes y comencemos con la práctica de hoy. Vamos a seguir a un electrón en su recorrido alrededor del núcleo. Agarraros fuerte y seguidme.”

La nave  comenzó a adquirir demasiada velocidad, incluso supero a la velocidad del átomo. El profesor esbozo una sonrisa pérfida en su cara y los alumnos comenzaron a chillar. Todo era un completo caos, corrían como pollos sin cabeza, encerados, sin escapatoria, y sus vidas dependían de un loco.
 
Todo término en un instante la nave se había cercado demasiado al núcleo y este la atraía con demasiada fuerza. Rápido como una bala el chico alto y tímido pulso el botón de emergencia y la nave volvió a su tamaño normal. Todos estaban a salvo.

La policía arresto al profesor y lo condeno a cadena perpetua en una celda de máxima seguridad. La ubicación exacta de esa celda es imposible de saber, pero esta en el interior de un electrón y viajara en el por toda la eternidad.

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