8 ago. 2012

Como vive un chicle


Empecé siendo una goma de plástico y caucho, estaba en un gran recipiente. De repente aparecieron colorantes, edulcorantes y un liquido viscoso. ¡Jarabe de glucosa! ¡¡¡Que ascoooo!!! Me mezclaron durante veinte minutos y cuando estaba como masa de pan me sacaron. Una y otra vez me estiraron y acabe planísimo (chupaos esa modelos). Cuando salí tenía tanto calor que me introdujeron en una enorme cámara frigorífica, había por lo menos tres grados. Estuve mucho tiempo, no sabría decir cuánto, perdí la noción del tiempo. Cuando Salí me encontré en una pesadilla, había una guillotina que subía y bajaba cortándonos en pedazos. Quería moverme, pero no podía, estaba pegado a mis hermanos. Bajo justo delante de mí y justo donde acababa yo. Pasamos a otra máquina y por fin me vistieron, iba desnudo y no soy nudista. El traje era verde brillante y me sentaba como un guante.

4 ago. 2012

Una multa con final feliz


Una vez hice un viaje con compañeros de clase y profesores (como no). Todo perfecto excepto por el día que casi mato a los profesores. Os contare.


Para mí un día mas, suena el despertador y no lo oigo, me quedo dormida y no tengo tiempo de darme la ducha que necesitaba… todo muy normal para mí.  La mitad de mis compañeras de habitación se había ido cuando mis amigas y yo aun estábamos buscando que ponernos, lavándonos los dientes, peinándonos, maquillándonos y por supuesto buscando las lentillas (cuanta más prisa tienes más tardas en ponerlas). Ya llegábamos unos diez minutos tarde, pero como los profesores siempre llegaban tarde no le dimos demasiada importancia. Para cuando quisimos salir de la habitación del hotel llegábamos un cuarto de hora tarde. 


Al bajar los profesores estaban esperándonos con cara de enfado y con pinta de querer comernos. Estaban enfadadísimos por nuestro retraso, diciendo que era intolerable el retraso y que tendría grabes consecuencias. En ese momento nos quedamos en estado de shock. Subimos en silencio y con la cabeza agachada, y para colmo el resto de los compañeros empezaron a insultarnos y abuchearnos. En ese momento yo solo quería gritar  “TIERRA TRAGAME”, pero son coas que por mucho que desees no pasan.